La influenza y tu bebé

Redacción bbmundo · 11 febrero, 2016

Se puede prevenir si anualmente se pone una vacuna contra ella

Lo más peligroso de las enfermedades es la desinformación. En el caso de la influenza, una infección respiratoria que entra en el cuerpo a través de las membranas mucosas de la boca, la nariz y los ojos, es necesario poner atención pues el virus que la provoca puede causar una enfermedad leve o grave y en ocasiones, la muerte.

Los más propensos a contagiarse son los bebés, niños, embarazadas, adultos mayores y personas con el sistema inmune debilitado por lo cual es necesario que refuerces la protección en casa para que tú y tu familia estén a salvo.

Cómo se contagia la influenza
De uno a siete días después de haber tenido contacto directo con el virus; entre las situaciones comunes de contagio se encuentran:

  1. Compartir un vaso
  2. Estar cerca cuando alguien infectado cuando estornuda, tose o habla
  3. Tocar superficies infectadas como las manijas de puertas, el teléfono, el volante del coche o el carrito del súper
  4. Llevarse las manos a la boca luego de manipular objetos contaminados

Síntomas
Se parecen a los de la gripe común pero tiene algunas distinciones:

  1. Fiebre (38.5°C o mayor)
  2. Dolor de cabeza, garganta y muscular
  3. Escalofríos
  4. Fatiga o cansancio extremo
  5. Tos mixta
  6. Flujo nasal (más común en niños que adultos)
  7. Náusea, vómitos y diarrea

Checa la guía para ir con el doctor si sospechas que tiene influenza

La importancia de vacunarlo
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos la mejor manera de prevenir la influenza es recibir anualmente una vacuna contra ella.

Estas inmunizaciones protegen contra los tipo A, B y C, y en algunos casos también contra la estacional, llamadas así vacunas trivalentes o tetravalentes.

¡Cuidado con los mitos!
¿Cuántas veces has escuchado a otras mamás decir algo como: “Si lo vacuno, le va a dar influenza? ¡Es totalmente falso!

Dado que el sistema inmune de tu bebé se adaptará para combatir la enfermedad, podría tener reacciones físicas similares a las que se presentan cuando hay un contagio pero ¡no es así! Es su organismo aprendiendo a defenderse y que se manifiesta con fiebre moderada, enrojecimiento local y escurrimiento nasal que desaparecen tres días después la inyección.

Hábitos preventivos

  1. Vacunarse. Es la única manera de tener una protección razonable, todos los mayores de 6 meses de edad deben solicitarla, una vez al año
  2. Desinfectar las principales superficies del hogar y los objetos con los que está en contacto tu hijo
  3. Detener la propagación de gérmenes. Invita a toda tu familia a cubrirse la nariz y boca al toser y estornudar, desinfectarse frecuentemente las manos y permanecer en casa si están enfermos

Atención con el cuarto de tu bebé
Ya hablamos de la importancia de desinfectar todas las áreas que pudieran haberse contaminado o contener el virus de la influenza, pero en el caso de la habitación donde pasa la mayor parte del tiempo, hay que tomar medidas especiales como:

  1. Preferir los juguetes lavables para poder remover el polvo y los alérgenos
  2. Limpiar y desinfectar las superficies de juego así como los pisos, recuerda que son una de las principales áreas de esparcimiento de tu bebé

Lavarte las manos con productos antibacteriales antes de cargarlo, cambiarlo o acariciarlo, ¡tenlo presente!

Fuente consultada.
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. CDC. “Los niños, la influenza y la vacuna”.
http://espanol.cdc.gov/enes/flu/protect/children.htm 

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