Seguimos con la tarea y los berrinches

Nancy Steinberg · 5 agosto, 2015

En todos los casos cuando la mamá se atrevió a probarlo, los resultados obtenidos fueron positivos.

Vamos a continuar platicando de Giovanna.  Para los que no lo leyeron la semana pasada, aquí reproduzco su mensaje.

Hola buenas tardes, soy Giovanna. Muy interesante todo lo que he leído, voy a poner en práctica sus consejos. Le cuento. Tengo una niña de siete años; está al cuidado de mi mamá porque yo trabajo. El problema es que no me obedece: si le doy una orden no cumple o si no me responde hasta me alza la voz y como no paso tiempo con ella no hace nada por realizar sus tareas sola. Cuando ya llego de trabajar tengo que enseñarle las tareas y ahí es un berrinche: se pone testaruda, no hace nada, comienza a llorar y a decirme que yo no la quiero porque la castigo y no le hablo de buena manera; pero yo por más que le hablo con cariño no entiende, cosa que a mí hace que se me agote la paciencia y le castigo. A mí no me gusta castigarla, me da pena y me duele mucho lo que le hago, pero no me queda de otra. Ya no sé qué hacer. Ayúdeme, por favor, ¿qué puedo hacer?

La semana pasada les di una primera sugerencia respecto al manejo de la situación: la tarea es para los niños, no para las mamás – el verdadero objetivo de la tarea es que los niños repasen lo que se vio en el colegio y la maestra sepa si dominan el tema. Ayudar a los niños con la tarea manda al niño el mensaje que él solo no puede e impide que la maestra sepa cuándo debe reforzar lo visto en clase.

Peor aún. Como podemos ver en el relato de Giovanna, intentar ayudar a la niña con la tarea simplemente crea conflictos entre ellas, daña la relación.

También comenté que la labor de los padres es resolver las dudas que puedan surgir: sugerí establecer un horario en el que ustedes están accesibles para apoyar al niño en este sentido y después dejarlo que trabaje solo.

Hoy quisiera compartir con ustedes una estrategia que he utilizado en el consultorio. Cuando la he propuesto, la reacción inicial de las mamás generalmente ha sido de rechazo, por lo que estoy segura que, en muchas de ustedes eso es lo que va a generar. Pero también les comento que en TODOS los casos cuando la mamá se atrevió a probarlo, la reacción cambió: los resultados obtenidos fueron positivos.

Sé que a muchos de ustedes les cuesta trabajo probar algo nuevo; lo único que les pido es que, antes de decir que no funciona, lo intenten. A la mejor se lleven una agradable sorpresa.

Voy a describir la situación como ocurre en el consultorio; si deciden hacerlo ustedes tendrán que hacer las modificaciones para establecer este sistema en su hogar.

Yo empiezo por preguntar a cada uno de los miembros de la familia por separado qué prefieren cuando mamá llega a la casa, hacer la tarea o jugar. La respuesta de todos, obviamente, es jugar. Por lo que yo les planteo, a todos juntos, que en el momento en que mamá llega a la casa, los cuadernos se cierran – ya no es hora de hacer la tarea.

En el transcurso de la tarde se puede establecer un horario para que los niños puedan llamar a mamá por teléfono y preguntarle sus dudas, pues ella está trabajando y no puede contestar a cualquier hora. Una variante de este sistema es que sea la mamá la que marque, de acuerdo a un horario acordado previamente, para que los niños le planteen sus dudas. O bien, la persona que está al cargo de la niña podría resolverle las dudas y después nada más supervisar que haga la tarea antes que mamá llegue a casa.

Todo esto es para mejorar la relación entre la mamá y la niña.

Aquí es un buen momento para hacerte una pregunta que también planteo en el consultorio: ¿qué es más importante para ti, tu relación con la niña o que haga la tarea? Si tu respuesta es que es más importante que haga la tarea, esta estrategia no es para ti.

El tema no está agotado; no he terminado de responder a la pregunta. Este problema es muy generalizado y causa mucho dolor en muchas familias. La próxima semana – y las que sean necesarias – continuaremos hablando de él.

Ahora, una tarea para ustedes: si te interesa aplicar esta estrategia y tienes dudas, durante esta semana envía tus comentarios; a partir de ellos armaré mis próximas respuestas.

“Llena su vida de tanto y tanto amor que no quede espacio ni para un solo castigo.”

Me despido con un abrazo y les recuerdo que pueden enviar sus preguntas y comentarios a: midoctoranancy@gmail.com, visitar mi página web: midoctoranancy.com y acompañarme enTwitter y Facebook.

¡Hasta la próxima!

 

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