Test: ¿Estás consintiendo demasiado a tu hijo?

Redacción bbmundo · 16 enero, 2015

¿Eres de esas mamás super estrictas o de las consentidoras? Responde a estas preguntas.

¿Eres de esas mamás súper estrictas o de las consentidoras? Responde a estas preguntas y fíjate a qué símbolo corresponde la mayoría de las respuestas. Al final, encontrarás algunas sugerencias al respecto.

1) Tu hijo no quiere la comida que le das, entonces…

a) Dejas de que haga lo que quiera; obligarlo sería peor  🙂

b) Le obligas a comerla aunque patalee   ➡

c) Tratas de negociar con él para que coma un poco 💡

2. Tu hijo insiste en que lo cargues todo el tiempo. ¿Qué haces?

a) No le haces caso para no malcriarlo ➡

b) Harías lo posible por no cargarlo pero no lo puedes evitar 💡

c) Lo sigues cargando 🙂

3. No puedes resistir la tentación de comprarle a tu hijo ropa y juguetes continuamente. Tus amigas te dicen que los vas a malacostumbrar:

a) Cambias de conducta para evitar malcriarlo ➡

b) No las pelas, pues él y tú son felices así 🙂

c) Disminuyes un poco las compras 💡

4. ¿Sientes que si no consientes a tu hijo corres el riesgo de que deje de quererte?

a) Siempre 🙂

b) De vez en cuando ➡

c) Nunca 💡

5. Tu suegra te dice que estás demasiado pendiente de tu hija y que ya te está tomando la medida. ¿Qué haces?

a) No le haces caso y la sigues consintiendo 🙂

b) Le explicas a tu suegra que así has decidido la relación y que para ti es a mejor manera de ser mamá 💡

c) Dejas de consentirla, pues si lo dice tu suegra, algo debe andar mal ➡

6. Todas las noches tu hijo se pasa a tu cama para poder dormirse. El tema es difícil de resolver, entonces;

a) Cierras la puerta de tu cuarto para que no se pase más ➡

b) Hablas con él y le explicas que tiene que dormir solo 💡

c) Lo dejas, y cuando se duerme lo pasas a su cama 🙂

7. Si no le das sus gustos, hace berrinches todo el tiempo. Tú:

a) A veces aguantas y otras veces cedes 💡

b) Lo dejas hacer todos sus berrinches y te mantienes firme ➡

c) Con tal de que te deje en paz, le das lo que pide 🙂

8. Si tu bebé llora después de haber comido, haber sido cambiado y bañado, ¿lo cargas?

a) Siempre, no soportas escucharlo llorar 🙂

b) Lo dejas llorar un tiempo y si no se calma lo cargas y acunas 💡

c) Lo dejas llorar hasta que se calme para que no te tome la medida ➡

9. Estás por salir a una reunión con amigas y tu hijo te hace un escándalo. ¿Qué haces?

a) Vas a la reunión ➡

b) No vas ni a la esquina 🙂

c) Depende de la situación 💡

10. Tu mamá te dice que atiendas más a tu hijo y que le prepares comida casera más seguido, pero tú trabajas y estás muy cansada. ¿Entonces? 

a) Le haces caso a tu mamá porque ella sí fue buena madre 🙂

b) Tratas de prepararle comida casera los fines de semana 💡

c) Ignoras a tu mamá; ser buena madre depende de otras cosas ➡

11: Tu hijo tiene más de cuatro años y sigue usando chupón. ¿Qué haces?

a) Se lo quitas en cuanto te enteras que ya debe dejarlo ➡

b) Tu hijo dejó el chupón antes de cumplir 2 años 💡

c) No haces nada; algún día dejará de usarlo él solito 🙂

Mayoría de 🙂 Lo barato puede salirte caro

Satisfacer los caprichos de tu hijo puede aliviar tus nervios temporalmente y ayudar a calmar sus berrinches de forma instantánea, pero a la larga puede convertirse en un problema. Si todavía te estás preguntando a qué edad hay que ponerle límites a los niños, ¡cuidado! Desde que nacen, necesitan reglas claras. De lo contrario, en la medida en que el niño se de cuenta que sus actitudes tienen una reacción positiva hacia él, se irá acostumbrando a ver todos sus deseos satisfechos. Pero ojo: no quiere decir que el niño te manipule con mala intención, simplemente que se ha acostumbrado a mandar. Consentir, en términos psicológicos es sobreproteger. Hay que entender como regla fundamental que la sobreprotección limita el desarrollo de los niños y que parte de una necesidad de los padres, no de los hijos. El amor no es dejarlo hacer lo que quiere sino guiarlo para que sea lo mejor que pueda.

Mayoría de ➡ Ser estricta no siempre es la solución

Eres demasiado estricta y eso tal vez no te haga bien y tampoco a tu hijo. Si los de afuera opinan, ten en cuenta sus opiniones pero no necesariamente actúes según lo que digan. Si eres de esas mamás súper preocupadas por hacer las cosas bien, puede ser que, paradójicamente, estás malcriando a tu hijo. Hay que ser más espontánea, menos teórica y más intuitiva: “no pelar tanto la teoría de fulano que dice que debo actuar de esta manera”. Los niños a quienes se les cuida excesivamente la educación suelen tener problemas sociales; puede que no sean espontáneos, quizá hasta se conviertan en personas inseguras. Está bien que no negocies con los berrinches, es bueno para él saber que con este método no conseguirá nada. Un gran error es tratar de que se le pase el enojo haciendo concesiones o reprimiéndolo. Mejor enséñale a expresarlo y a manejar su frustración.

Mayoría de 💡 El dichoso término medio

¿Cómo saber hasta dónde decir sí y hasta dónde decir no? ¿Cuánto apapacharlo y cuándo no? Es muy difícil responder a estas preguntas y en general tendemos irnos a los extremos. Tú pareces haber encontrado un equilibrio que funciona para ti y para tu hijo: todo con medida, con sentido común, con cierta sana intuición. Sabes ponerle límites y también darle algunos gustos, mimarlo, complacerlo, satisfacer sus necesidades. Seguramente como todas tienes dudas, pero acá van dos tips: 1) Que tú no estés haciendo por el niño algo que él pueda hacer por sí mismo y 2) no hacer oídos sordos a comentarios de otros. No quiere decir que te dejes influenciar pero sí que tomes en cuenta su opinión.

Todas queremos ser súper mamás y en ese afán cometemos errores, pero alégrate porque nadie es perfecto. Si no estás segura de cómo estás educando a tu hijo, consulta con un especialista.

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