10 cosas que no sabías de su cerebro

Ana Serrano · 10 noviembre, 2015

Conoce cómo funciona y qué beneficia a la materia gris de tus hijos.

En los bebés, el amor es el sustento de las neurociencias. Hacer sentir a tu hijo querido es la condición principal para su desarrollo cognitivo.

  1. Es un cerebro en evolución. Las funciones superiores del lenguaje, el razonamiento y la auto regulación se desarrollan poco a poco, gracias a su interacción con los adultos que lo ayudan a “humanizarse”.
  2. Necesita sentir tu cariño para activarse. Requiere de muestras de cariño: mirarlo, abrazarlo y mostrarte disponible ante sus necesidades
  3. Mirarlo le ayuda a aprender. Cuando ves a tu bebé se beneficia tanto su cerebro como el tuyo. El neuropsicólogo estadounidense Alan Schoore explica que mientras esto ocurre, ambos cerebros se conectan y entran en la misma frecuencia: en los dos se generan hormonas de placer y de concentración que facilitan el aprendizaje y les ayuda a regular el estrés
  4. Existe un bluethooth entre tu cerebro y el de él. Tu hijo es muy sensible a la energía de tus emociones y su cerebro también responde a ellas; es un termómetro de tus estados de ánimo
  5. Tu bebé habla el idioma del hemisferio derecho. Los adultos hablamos el idioma del lado izquierdo: hacemos planes, preveemos las situaciones y utilizamos números y conceptos precisos. El derecho se enfoca en el presente, está más relacionado con los sentidos, el ritmo, la energía y el color
  6. La alegría y el buen humor lo nutren. Según el psicólogo estadounidense Daniel Goleman cuando un bebé se siente feliz logra establecer las conexiones nerviosas necesarias para experimentar sentimientos positivos como la alegría durante el resto de su vida. En contraparte vivir con una mamá depresiva altera su desarrollo emocional
  7. El abuso de la televisión y tecnología altera su desarrollo. El pediatra e investigador Dimitri Christakis encontró que mientras más tiempo pase el bebé (entre 0 y 3 años) frente a la televisión, es mayor la probabilidad de desarrollar problemas de atención e hiperactividad a los 7 años. En contraste, el juego y la lectura con la mamá, reduce los problemas de atención a la misma edad.
  8. La corteza prefrontal (atrás de la frente) controla su capacidad de autoregulación. Cuando reaccionas ante sus necesidades o lo consuelas, le enseñas a esperar para recibir gratificación y esto le ayuda a desarrollar su autoregulación
  9. Apapacharlo le ayuda a establecer las bases de un cerebro compasivo y ético. Tu bebé aprende la capacidad de demostrar afecto y agradecimiento, y su cerebro lo registra para que en el futuro repetir estas acciones
  10. Sus neuronas espejo influyen en sus conductas sociales. Cuando te imita contribuyes a formar los cimientos de su inteligencia emocional; por eso es importante que te escuche ponerle nombre a tus sentimientos y enseñarle que es válido sentirse triste o enojado

Si tu bebé crece en un entorno en el que se reconocen sus sentimientos y observa cómo las personas más cercanas expresan lo que sienten, logrará que su cerebro afectivo sea más maduro y podrá establecer relaciones más sanas a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

Ana Serrano es conferencista en temas de pedagogía musical, neurodesarrollo y método multisensorial simbólico, y autora de 15 libros, entre los que destaca Inteligencias múltiples y estimulación temprana. Contáctala en proyectodei.org o al T. 56597115

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